
Una de las inmediatas consecuencias del estallido de la guerra civil española fue el exilio de un gran número de escritores, científicos e intelectuales cuya actividad estaba proporcionando al pais, despues de muchos siglos, un nuevo periodo de bonanza cultural, que se ha dado en llamar la Edad de Plata de la cultura española. Por fortuna, muchos de estos intelectuales continuaron ejerciendo su tarea literaria en sus respectivos paises de acogida.
Esta Literatura del exilio supone una parte fundamental de la cultura española del siglo XX, así que cuando editoriales como la sevillana Renacimiento, o la gallega Ediciós do Castro, ponen en marcha colecciones destinadas a rescatar las obras de escritores españoles exiliados independientemente de su fama o posterior trascendencia literaria, que menos que acercarse a echarles un vistazo.
La biblioteca ha adquirido recientemente una buena muestra de esta producción literaria (Biblioteca del exilio), entre los que se encuentran obras de autores tan conocidos como Luis Cernuda, María Teresa León, Ramón J. Sender, Max Aub o José Bergamín, junto con otros autores de menor renombre pero igualmente interesantes, como Carmen Muñoz, Virgilio Botella, Matilde Torre o Antonio Aparicio. Todo un tesoro litarario.